Quizás la inseguridad hace que me vuelva vulnerable delante de situaciones complicadas. Alomejor me gustaría cambiar eso de mí, ser más fuerte y prohibirme llorar de vez en cuándo. Pero desde crios nos educan para ser fuertes, ser torres que no se derrumben fácilmente delante de las adversidades de la vida, cuándo sentimos toda la angústia, el pecho dolorido, siempre pensamos "debes ser fuerte, llorar es de débiles" Y es que recuerdo haber escuchado tantísimas frases de estas, siempre delante de dolor, las pérdidas o el fracaso
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