jueves, 22 de septiembre de 2011

#11#


Un día escuché a alguien decir que no hay razones para un recuerdo… que aparece, sin más. Los recuerdos bonitos aparecen en cualquier momento y te hacen sonreír y aunque pertenezcan al pasado son como un soplo de aire fresco, ¿no? Porque te impulsan a seguir viviendo para ir acumulando experiencias al menos igual de especiales que las anteriores. Pero lo de los recuerdos dolorosos y un tanto oscuros es otra cosa. Y según esa frase que oí no recuerdo dónde, no hay explicaciones para la aparición estelar de un mal recuerdo. Vamos, que se supone que de repente en el momento más insospechado, algo que creías completamente enterrado, emerge de la nada.

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